grabar ornitología

grabar ornitología

Si te gusta la montaña y la naturaleza en general, una de las cosas más complicadas de grabar es la fauna en su hábitat natural. Concretamente las aves.

Uno de los proyectos que estoy desarrollando va precisamente de este tema.

El proceso es tremendamente interesante. Antes de nada, como en cualquier producción, tienes que realizar un trabajo de documentación muy importante, ya que según que especies se pretendan capturar, así tendremos que desplazarnos a una zona u otra de la geografía española. También tenemos que tener muy en cuenta la época del año, ya que con las aves en plena migración, debemos ir a unas zonas u otras.

Después de decidir el guión que queremos realizar y qué aves tendremos en nuestra producción, ya nos liamos la manta a la cabeza y nos desplazamos.

Para ello, siempre me desplazo en una furgoneta camper, ya que me permite vivir temporadas en la propia localización, aprovechando mucho más las posibilidades de grabar material. La naturaleza es muy imprevisible y nunca sabemos cuando aparecerá ese animal que estamos buscando.

Siempre es muy aconsejable ir acompañado por un experto. En este caso, en el proyecto que estoy trabajando, me llevo a uno de los mejores fotógrafos de aves de este país: Xoán Diéguez.

Tiene una gran trayectoria y muchísima experiencia.

El equipo de cámara que utilizo es Olympus, concretamente la OMD-M5 MARK II con ópticas Zuiko Pro, porque, para mí, tiene unas prestaciones muy interesantes para grabar: es estanca, tiene el mejor estabilizador del mercado, tiene unas cámaras lentas muy buenas y las ópticas de Olympus son impresionantes. Siempre, pensando en el video.

Las focales que más utilizo son un 40-150mm f.28 , que equivale a un 80-300mm f2.8 montado en la M5 y un 150-600mm f5.6, que montado en la M5 llegamos a 1.200mm, lo cual ya podemos capturar primerísimos planos muy chulos.

Ahora comienza uno de los momentos más especiales de la grabación de naturaleza: la espera.

Es todo un ritual de concentración, relax, mimetizarse y tener un poquito de suerte.

En el caso de aves, las esperas las realizamos en los llamados “Hide”, que son una especie de casetas situadas en un localización determinada de observatorio de aves. Así evitamos ser vistos y dejamos que los animales se comporten de forma natural en su hábitat.

Cuando no tenemos un observatorio en el lugar donde tenemos localizado el ave que queremos grabar, tenemos la opción de una mochila-silla de camuflaje. Es muy cómoda y nos permite pasar desapercibidos. Vamos a pasar mucho tiempo dentro de ellas, por lo que tienen que ser de buen material y cómodas.

La que os enseño a continuación, es impermeable, tiene 5 ventanas, respiraderos, nos protege del calor y tenemos un hueco para colocar un termo de café o refresco.

También suelo utilizar una Go Pro, colocándola en la entrada de un nido, camuflada y grabando por wifi.

En la foto que os enseño a continuación, no está nada camuflada y la verdad es que los pájaros se animaron poco a aparecer. Era mi primera prueba. La luz roja de la grabación hacía que no se fiasen de eso que está ahí. Pero si estás varios días en el mismo sitio, los pájaros se acostumbran y aun sin camuflar la cámara , hasta pueden llegar a posarse en ella.

La verdad es que este proyecto es a medio-largo plazo. LLevo aproximadamente un año grabando recursos, pero es muy apasionante. Espero poder terminarlo dentro de dos años.

Por ahora os enseño unos fotogramas de video y un adelanto grabado con la M5-MarkII y el 40-150mm f.2.8 Zuiko Pro de Olympus.

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